domingo, 18 de noviembre de 2012

agnus animae

Agnus Animae, es el alma del cordero.


El cordero es la muestra fiel de la sumisión a la existencia, no por sometimiento, sino por humildad absoluta, respeto y conciencia.


El alma se construye en la verdad absoluta de lo humilde y lo conciente, por ello el reto es hacer de nuestras circunstancias humildades permanentes y grandezas inherentes en lo esencial.


Las circunstancias del quehacer diario nos distraen permanentemente del trabajo duradero, el que en la esencia encuentra las respuestas profundas a lo vital.


Al encontrarse las respuestas aumentará el nivel de conciencia, de respeto y por tanto serás humilde y amarás la vida con conciencia y humildad frente a su fruto milagroso y eterno.



Ser nuevo para la nueva vida, es reconocer en cada uno el ADN que es eterno, grácil y fundamental, que sumado a la verdad absoluta hacen uno solo y que retorna hacia todo y todos los demás.



Que la esencia sea el motivo, la inspiración y la fuerza que marque el encuentro personal con los demás y su entorno.


sábado, 21 de abril de 2012

EL ADN DE LA HUMANIDAD

En estos momentos la humanidad enfrenta diferentes circunstancias que cuestionan su esencia, por cuanto es indudable que sus manifestaciones violentas, la exclusión que sobre su propia existencia hace, la depredación de su entorno y la carrera sin fin que ha emprendido frente al consumo, la ponen en grave riesgo de supervivencia.
Ante la crisis del 2007, que ha tocado a Europa en el 2011 y 2012, llevan a repensar el sistema económico internacional, además de reevaluar el concepto de justicia internacional.
Los esfuerzos que ha hecho la Corte Interamericana de Derecho Humanos por reivindicar los derechos humanos, ha sido ingente frente a la creciente ola de crímenes y delitos que ya rebasan con creces la connotación de lessa humanidad, para tener que aceptar que "el simple homicidio" local debe tenerse como tal, sin embargo, es allí donde se chocan los trenes de los ordenamientos jurídicos nacionales frente a los internacionales, tal puja lleva, por desgracia, a que la reivindicación enfrenta los ordenamientos jurídicos bajo sesgos que se sustraen en muchos de los casos al interés de la humanidad, como concepción primigenia del derecho y la justicia.
El plantear el título de "El ADN de la humanidad" invita a la reflexión que debe embuirnos como seres vivos en relación con las responsabilidades que como tal tenemos con la existencia y coxistencia con otros seres de diferentes reinos, los cuales interactúan bajo el mismo interés preservacionista más no impositivo de su propio orden.
Así las cosas, haciendo eco a su vanidad, el hombre ha querido tener dominio de todos los reinos, a través de su racionalismo científico, que sondeando ha llegado incluso a manipular la genética y ha dispuesto nuevas tecnologías para garantizar su subsistencia depredadora y la de un sistema de consumo desmedido que le ha justificado a tomar medidas que le mantengan en la misma rata ascencional para beneficio de los aparatos productivos, especialmente de aquellos que acuden a instrumentos como los subsidios cruzados, el dumping y otras prácticas que dadas las economías a escala contribuyen lesivamente a la desapariación de la especie y de las demás junto con su entorno.
¿Cuál es entonces el ADN de la humanidad?
¿Será que fluye en él una información autodestructiva o egoísta frente a su aparente superviviencia?
La respuesta no se hace esperar cuando se analizan las críticas condiciones que el sistema económico ha impuesto a una humanidad que incondicional se ha entregado a sus fueros, renunciando a su ADN para pervertirse en su autodestrucción.
Surgen entonces propuestas como la responsabilidad social, consumo responsable, conciencia verde, inclusión, etcétera.
Hoy las nuevas generaciones serán quienes tomen las riendas del futuro, para llevar a la realidad las propuestas como delineantes de un ADN excelso y compenetrado con su ser, que no puede ser otro que el del todo en armonía, en paz y en franca y absoluta comunión.

domingo, 15 de abril de 2012

LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

Hoy concluye la VI Cumbre de las Américas, de cuyas conclusiones se hace preciso analizarlas frente a la realidad de las actuales relaciones internacionales al interior de la región.
Excepto el presidente Barack Obama de los Estados Unidos de América, los demás mandatarios aceptaron la importancia de invitar e incluir en las próximas cumbres a Cuba, hecho que a la fecha se ha tardado en resolverse a favor de la isla y de las relaciones.
Los argumentos del gobierno de los Estados Unidos de América siguen siendo los mismos de antaño, no existe en la isla una democracia efectiva, que reivindique los derechos ciudadanos.
A esta posición, que obviamente no contradice el espíritu que se renovó hace ya 18 años en Miami, Estado Unidos, ciudad donde se dejó claro que en "Las Cumbres de las Américas" se reúnen los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados Miembros del Hemisferio para debatir aspectos políticos comunes, afirmar valores y comprometerse a acciones concertadas a nivel nacional y regional con el fin de hacer frente a desafíos presentes y futuros que enfrentan los países de las Américas, los demás estados de la región asintieron tímidamente respecto de las necesidad de contar con Cuba en las próximas cumbres.
En 1994, como anfitrión, Estados Unidos convocó a un pacto para el desarrollo y la prosperidad basados en la conservación y el fortalecimiento de la comunidad de las democracias de las Américas, invitación que se atendió y los mandatarios de la región aceptaron expandir la prosperidad a través de la integración económica para erradicar la pobreza y la discriminación en el hemisferio, y para garantizar el desarrollo sostenible y al mismo tiempo proteger el medio ambiente.
Al revisar las conclusiones de la VI Cumbre de las Américas, se observa que su convocatoria, seguida del slogan “Conectando las Américas: Socios para la Prosperidad”, concluyó al reconocer la importancia de apurar la integración física y la cooperación regional para alcanzar mayores niveles de desarrollo y avanzar en la superación de problemáticas comunes como la pobreza, la desigualdad, la inseguridad ciudadana, los desastres y acceso y uso de tecnologías.
En ese orden, no cabe duda que estas cumbres están inspiradas en el Consenso de Washington de finales de la década de los ochenta, el cual sugiere estrategias para el desarrollo de los países de América Latina, entre las cuales se destacan la liberalización de las fronteras, la disciplina presupuestal, aumento de la inversión, mercados desregulados y protección de la propiedad privada.
Así las cosas, al reconocerse en las conclusiones que deben apurarse los procesos de integración física y la cooperación internacional, es un claro llamado al desarrollo a partir del consumo, sea de los mercados regionales o de terceros, lo cual contrae, si no se establecen mecanismos de inteligencia superior, daños algo más que estructurales, sociales y principalmente ambientales.
Hoy, estos países latinoamericanos que participaron de la cumbre, deberían empezar a pensar en la exibigilidad de los tantas veces nombrados y nunca cobrados "impuestos verdes" que permian la consumación de los derechos sociales a partir de lo ambientalmente protegido, debiéndose exigir por la región el consumo en esos mercados de productos que sean intensivos en mano de obra no calificada y que acrediten el uso de tecnologías limpias y con mayor razón orgánicas.
Esta propuesta debe dirigirse hacia los países más desarrollados, con el fin que a partir de su cooperación se financien los procesos de acreditación certificación, para que puedan establecerse iniciativas productivas minifundistas que bajo esquemas cooperativos efectivamente viables permitan conducir a estas poiblaciones a niveles de desarrollo realmente sostenibles.
El éxito, además, estaría garantizado si la educación formal gira hacia estas poblaciones en especialidades asociadas, como sería el caso de hidroponía a gran escala, abonos orgánicos, producción y manejo de combustibles biológicos, etcétera.
En lo que atañe a la integración física, no puede desconocerse que en tal sentido ya existen iniciativas de interés subregional, como es la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana - IIRSA, la cual seguirá adelante con sus macroproyectos, incluyendo en ellos los que impactan a cada país y que coadyuvan al interes subregional.
En conclusión, la VI Cumbre de las Américas siguió su libreto, nodistrjo el objetivo y sobre temas de los cuales se esperaba un pronunciamiento, se dejaron al resorte de la Organización de los Estados Americanos - OEA.
El tema de la despenalización de la tenencia de drogas o de la lgelización de las mismas, pasa a otro capítulo, dejándose claro por los Estados Unidos de América que no es posible pensarlo hoy.
Al respecto, cabe retomar la historia y atar los cabos que la misma ha hecho evidentes, la derrota de los sistemas de salud pública a costa de la ciudadanía en general, el aumento de la mortalidad, las enfermedades mentales y otras realidades que demuestran que el haber legalizado el alcohol y el cigarrillo han aumentado los costos de la salud p{ublica en desemedro de aquellos que no tienen acceso a ella y que el sistema asistencial es insuficiente para atenderles como es debido.
Definitivamente, la inteligencia en tal sentido debe enfocarse hacia la verdadera prevención, fortaleciendo los lazos del hogar, la construcción de valores de sociedad, pero principalmente afianzando los básicos principios de la vida, la cual más allá de la autodeterminación que le asisten a cada individuo, es un patrimonio de la humanidad que no es dispobible por nadie, que debe procurarse a sí misma la subsistencia y permanencia como parte del equilibrio que ofrece el ecosistema que a todos nos es común.

LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

Ha terminado la Cumbre de las Américas, en la cual se fijaron las expectativas de los pueblos latinoamericanos sin observar la realidad poco vinculante de estas cumbres, muy seguramente de ella nazcan iniciativas que efectivamente se traduzcan en compromisos que hacia el futuro combatan el consumo de drogas, reivindiquen los derechos de los pueblos y establezcan verdaderos lazos de paz.
Sobre las diferentes temáticas que se abordaron, es urgente tener en cuenta que sobre ellas parecieran existir las mismas perspectivas sobre el desarrollo, tales como la generación de empleo bajo estrategias de libre mercado, desarrollo sostenible, competitividad a partir de las grandes obras de infraestructura, uso de las tecnologías de información y finalmente unidad de región.
Recursos naturales, seguridad ciudadana, integración en infraestructura, uso de las tecnologías de la información y erradicación o lucha contra la pobreza e inequidad fueron los puntos tratados, respecto de los cuales se esperó con ansias una declaración de presidentes, la cual lastimosamente no se dio, únicamente se dejó patente el éxito diplomático, aunque no político, por parte del anfitrión, el Presidente de la República de Colombia.
A la fecha, como siempre, los medios se encargan de sepultar los resultados, ahondando en mezquindades que afectan políticamente, no a la cumbre, pero sí a los jefes de estado y de gobierno que pretenden su reelección, sacrificando nuevamente los intereses comunes para darle importancia a minucias que atañen únicamente a temáticas de seguridad interna a una nación que sin duda, serán relevantes para su carrera política, pero que para nada afectarán a esa nación.
Colombia, finalmente demostró que sabe ser anfitrión, que en la diplomacia ha logrado posicionarse en la región, pero que de la cumbre se notan cambios en la región, Argentina pretendió el acompañamiento de sus colegas en la reclamación de Las Malvinas y el asilacionismo pareciera ser su próximo rumbo, que junto con Venezuela pueda emprender una nueva visión de la cooperación en la región, muy seguramente tras el recaudo electoral para garantizar la permanencia en el poder.

domingo, 8 de abril de 2012

Humildad

En estas fechas en las que nosotros quienes profesamos la fe en Cristo, cuya sustancia se centra en la resurección como gran misterio, tuvimos que ver un ejemplo vivo de lo que Dios quiere en nosotros, humildad.

Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, enfrentando una enfermedad que es ya una pandemia, por cuanto para el año 2002, según Globocan, exisitían más de 160 casos por cada 100.000 habitantes, pide públicamente a Dios que lo mantenga con vida por cuanto aún "le quedan cosas por hacer".

En esta expresión pública denota el presidente Chávez, que antes que su poder temporal está su condición humana, aquella que teme ante al adversidad de la enfermedad, aquella que sufre el dolor, que padece el tratamiento, pero que ante todo mantiene la esperanza en quien efectivamente ostenta el poder.

No puede sentirse como una súplica desesperada, no pueden buscarse explicaciones ni justificaciones, simplemente debe aceptarse que la enfermedad que agobia hoy al gobernante a cualquier humano le confronta con la posibilidad de morir, por eso, resulta desdeñoso e incluso infame cuestionar si el presidente Chávez quiso o no con su expresión revelar la mortalidad de su enfermedad, simplemente quiso mostrarse como el ser humano que agobiado ante su realidad espera su resurección, desnudando libre de prejuicios su más íntimo deseo y fervor.

Presidente Chávez, más allá de los prejuicios que puedan cernirse sobre nosotros, que Dios en su santa voluntad, le conceda la salud y que la obra del Espíritu se haga evidente con sus actos.

sábado, 7 de abril de 2012

Las Malvinas

David Cameron, primer ministro inglés, al enfrentar las nuevas pretensiones argentinas sobre las islas del sur del continente, hábilmente ha sabido recurrir a una tendencia actual del derecho internacional, consistente en acudir al principio de autodeterminación de los pueblos como fundamento soberano para la toma de las decisiones.
Francisco de Vitoria, aquel autor de "Los Indios", con sabia anticipación, propia de un fraile dominico de su tiempo, indagó sobre este principio de la autodeterminación de los pueblos como principio coetáneo a la conquista, la colonia y la inquisición, reconociéndole a estos "amentes" el fuero suficiente para tomar sus propias decisiones, obviamente desde la óptica de quien veía en ellos la urgencia de evangelización e iluminación en la verdad de Cristo.
Sin embargo, no pueden desconocerse los fenómenos de la denominada "primavera árabe", como manifestaciones que de alguna manera buscan en las reivindicaciones de derechos democráticos el referido principio de autodeterminación de los pueblos.
Así, contrario a lo que podría sugerir Chomsky, estos procesos han venido dándose en la historia reciente de la humanidad desde Timor Oriental, caso que merece la lupa crítica de los estudiosos, por cuanto esta decisión libre fue producto del asentimiento sobre estas decisiones que diera su dominador u opresor, de lo contrario, muy seguramente se mantendría un status quo que aun cuando el pueblo quisiera revertirlo, difícilmente podría lograrlo.
Veamos, casos como el de Egipto y el de Siria, muestran a las claras que incluso la comunidad internacional está lejos de lograr estas reivindicaciones soberanas de los pueblos, si no se cuenta con el respaldo de los mismos opresores, sea para dejar el poder de manera negociada o incluso para aceptar la derrota en los enfrentamientos, por cuanto para nadie es ajeno al temor de la amenaza que se mantiene latente, en un mundo que aunque haya querido marcar el "fin de la historia" con la caída del Muro de Berlín, se ha polarizado respecto de aquellos que hostiles representan no un peligro ideológico o político pero sí nuclear, como es el caso de Irán o Corea del Norte, quienes de alguna manera, sin expresarlo, en el caso de Corea del Norte, podrían parcializarse en apoyo de uno u otro de los sujetos internacionales que ostentan el dominio sobre posiciones estratégicas petroleras en el nuevo orden mundial.
Ahora bien, pensar ingenuamente que es efectivo y espontáneo el ejercicio del derecho de libre autodeterminación de los pueblos en el caso de Las Malvinas, es bien cuestionable, máxime si se tienen en cuenta los 14 días en que se puso punto final a una guerra perdida desde siempre y que fuera la causa de un Galtieri desgastado por el abuso de sus predecesores y que su error táctico permitiera refundar la democracia en Argentina.
En ese orden de ideas, enfrentar el principio de la inmediación territorial del derecho internacional público, tesis que sostiene Argentina como argumento, con el principio de la libre autodeterminación de los pueblos, surge como una inteligencia mediática frente a la misma población que se asienta en el territorio en disputa, por cuanto de una sola vez, puede ella acogerse a su historia como ingleses que como argentinos para ejercer "libremente" el referido principio, con la única finalidad de acogerse a sus propios derechos de supervivencia y de humanidad, aquellos de los que no hablan ni Cameron ni Kitchner, por cuanto se quiera o no, serán los verdaderos derechos que se vulneren ante el enfrentamiento, siendo el territorio y la población misma el retazo del que tiren los unos o los otros para hacerse a su dominio, aunque ello implique su extinción.

viernes, 30 de marzo de 2012

Benedicto XVI en Cuba

Mucho se ha debatido respecto del propósito que inspiró la visita del Papa Benedicto XVI a la isla de Cuba, algunos han pretendido endilgarle un cariz eminentemente político y, otros, la minoría puramente religioso.

Bajo esta dicotomía o dilema que está en ciernes de quienes manejan la opinión pública, claramente evidencia que no son personas de fe; es decir, que profesen un credo, sea cual fuere, para entender que en uno u otro caso, el propósito es el mismo, vivificar la fe cristiana en una isla que la profesa de manera oculta, para lo cual que mejor que hacerlo a través del vicario de Cristo en la tierra, quien embuido del espíritu y desde su temporalidad cumple con su misión.

Ahora, pretender el éxito mediático a través de su modesta ascendencia popular, entre aquellos que no son cristianos apostólicos romanos, sería lapidario frente a aquellas virtudes teologales que le deben ser propias a quien ostenta su condición, la humildad y profundidad de sus palabras son suficientes para entender que el llamado es uno solo, renunciar a las verdades temporales y absolutas frente a la única y verdadera verdad en Cristo Jesús.

El llamado es acercar a los corazones más allá del discurso y de las verdades temporales que se construyen en la razón científica o en la potestad de hombres con poderes poco altruistas llenos de vanidad y ambición, lejos desde cualquier perspectiva de propósitos colectivos fincados en el bien común.

Benedicto XVI mantiene su certera fe y profundidad en el diálogo que propone entre los espíritus, lejos de su ascendencia nazi que pretenden imputarle como un delito, resulta una inteligencia más entre aquellos que determinan en la historia una categoría espontánea y no prevista por la única verdad, tanto así, que muchos se desmienten a sí mismos para reivindicarse con sus tesis con el único fin de no aceptarse en su esencia divina y espiritual.

Sí, el solo hecho de discutir si antes del Big Bang hubo o no la inspiración divina, es aceptarlo sin discurso o razón científica, de tal suerte que las aguas se mantienen calmas ante el embate de aquellos que quieren ver en lo inmediato y superficial la causa por sus efectos, cuando realmente esa causa se ha mantenido eterna e incólume.